martes, 1 de febrero de 2011

Qué es fácil... Qué es difícil...




Fácil es ocupar un lugar en la agenda telefónica.
Difícil es ocupar el corazón de alguien...

Fácil es herir a quien nos ama.
Difícil es curar esa herida...

Fácil es dictar reglas.
Difícil es seguirlas...

Fácil es soñar todas las noches.
Difícil es luchar por un sueño...

Fácil es exhibir la victoria.
Difícil es asumir la derrota con dignidad...

Fácil es admirar una luna llena.
Difícil es ver su otra cara...

Fácil es tropezar en una piedra.
Difícil es levantarte...

Fácil es disfrutar la vida todos los días.
Difícil es darle el verdadero valor...

Fácil es orar todas las noches.
Difícil es encontrar a Dios en las cosas pequeñas...

Fácil es prometerle algo a alguien.
Difícil es cumplirle esa promesa...

Fácil es decir que amamos.
Difícil es demostrarlo todos los días...

Fácil es criticar a los demás.
Difícil es mejorar uno mismo...

Fácil es cometer errores.
Difícil es aprender de ellos...

Fácil es llorar por el amor perdido.
Difícil es cuidarlo para no perderlo...

Fácil es pensar en mejorar.
Difícil es dejar de pensarlo y realmente hacerlo...

lunes, 3 de enero de 2011

EL VALOR DE LAS COSAS

Se cuenta que en el siglo pasado, un turista americano fue a la ciudad de El Cairo, en Egipto, con la finalidad de visitar a un famoso sabio.

El turista se sorprendió al ver que el sabio vivía en un cuartito muy simple y lleno de libros. Las únicas piezas de mobiliario eran una cama, una mesa y un banco.

¿Dónde están sus muebles? - preguntó el turista.

Y el sabio, rápidamente, también preguntó: -¿Y donde están los suyos...?

¿Los míos? - se sorprendió el turista. ¡Pero si yo estoy aquí solamente de paso!

Yo también... - concluyó el sabio.

"La vida en la tierra es solamente temporal... Sin embargo algunos viven como si fueran a quedarse aquí eternamente y se olvidan de ser felices."

"El valor de las cosas no está en el tiempo que duran sino en la intensidad con que suceden. Por eso existen momentos inolvidables, cosas inexplicables y personas incomparables."

Desconocido

viernes, 3 de diciembre de 2010

La travesura de los duendes

Hace muchos miles de años, un poco antes de que la humanidad existiera, se reunieron varios duendes para hacer una travesura.

Uno de ellos dijo:
- Pronto serán creados los humanos, serán una perfecta obra divina, deberíamos quitarles algo, pero... ¿qué?

Después de mucho pensar uno dijo:
- ¡Ya sé!, vamos a quitarles la felicidad, pero el problema va a ser en dónde esconderla para que no la puedan encontrar.

Propuso el primero:
- Vamos a esconderla en la cima del monte más alto del mundo!.
A lo que inmediatamente repuso otro:
- No, recuerda que tienen fuerza, alguna vez alguien puede subir y encontrarla, y si la encuentra uno, ya todos sabrán donde está.

Luego propuso otro:
- Entonces vamos a esconderla en el fondo del mar!

Y otro contestó:
- No, recuerda que tienen curiosidad, alguna vez alguien construirá algún aparato para poder bajar y entonces la encontrará.

Uno más intervino y dijo:
- Escondámosla en un planeta lejano a la Tierra.

Y le dijeron:
- No, recuerda que les han dado inteligencia, y un día alguien va a construir una nave en la que puedan viajar a otros planetas y la van a descubrir, y entonces todos tendrán felicidad.

El último de ellos era un duende que había permanecido en silencio escuchando atentamente cada una de las propuestas de los demás duendes.

Analizó cada una de ellas y entonces dijo:
- Creo saber dónde ponerla para que realmente les cueste muchísimo trabajo encontrarla...

Todos voltearon asombrados y preguntaron al unísono:
- ¿Dónde?

El duende respondió:
- La esconderemos dentro de ellos mismos... estarán tan ocupados buscándola fuera, que algunos nunca llegarán a encontrarla...

Todos estuvieron de acuerdo y, desde entonces, ha sido siempre así:

"El hombre se pasa la vida buscando la felicidad, sin saber que la trae consigo"

Desconocido

miércoles, 10 de noviembre de 2010

La travesura de los duendes




Hace muchos miles de años, un poco antes de que la humanidad existiera, se reunieron varios duendes para hacer una travesura.

Uno de ellos dijo:
- Pronto serán creados los humanos, serán una perfecta obra divina, deberíamos quitarles algo, pero... ¿qué?

Después de mucho pensar uno dijo:
- ¡Ya sé!, vamos a quitarles la felicidad, pero el problema va a ser en dónde esconderla para que no la puedan encontrar.

Propuso el primero:
- Vamos a esconderla en la cima del monte más alto del mundo!.
A lo que inmediatamente repuso otro:
- No, recuerda que tienen fuerza, alguna vez alguien puede subir y encontrarla, y si la encuentra uno, ya todos sabrán donde está.

Luego propuso otro:
- Entonces vamos a esconderla en el fondo del mar!

Y otro contestó:
- No, recuerda que tienen curiosidad, alguna vez alguien construirá algún aparato para poder bajar y entonces la encontrará.

Uno más intervino y dijo:
- Escondámosla en un planeta lejano a la Tierra.

Y le dijeron:
- No, recuerda que les han dado inteligencia, y un día alguien va a construir una nave en la que pueda viajar a otros planetas y la van a descubrir, y entonces todos tendrán felicidad.

El último de ellos era un duende que había permanecido en silencio escuchando atentamente cada una de las propuestas de los demás duendes.

Analizó cada una de ellas y entonces dijo:
- Creo saber dónde ponerla para que realmente les cueste muchísimo trabajo encontrarla...

Todos voltearon asombrados y preguntaron al unísono:
- ¿Dónde?

El duende respondió:
- La esconderemos dentro de ellos mismos... estarán tan ocupados buscándola fuera, que algunos nunca llegarán a encontrarla...

Todos estuvieron de acuerdo y desde entonces, ha sido siempre así:
"El hombre se pasa la vida buscando la felicidad, sin saber que la trae consigo"

viernes, 9 de julio de 2010

EL TONTO K NO LO ERA

Se cuenta que en una ciudad del interior, un grupo de personas se divertían con el tonto del pueblo, un pobre infeliz de poca inteligencia, que vivía haciendo pequeños recados y recibiendo limosnas.

Diariamente, algunos hombres llamaban al tonto al bar donde se reunían y le ofrecían escoger entre dos monedas: una de tamaño grande de 50 centavos y otra de menor tamaño, pero de 1 peso.
Él siempre tomaba la más grande y menos valiosa, lo que era motivo de risas para todos.

Un día, alguien que observaba al grupo divertirse con el inocente hombre, lo llamó aparte y le preguntó si todavía no había percibido que la moneda de mayor tamaño valía menos y éste le respondió:
- Lo sé señor, no soy tan tonto..., vale la mitad, pero el día que escoja la otra, el jueguito se acaba y no voy a ganar más mi moneda.

Esta historia podría concluir aquí, como un simple chiste, pero se pueden sacar varias conclusiones:

  • La primera: Quien parece tonto, no siempre lo es.
  • La segunda: ¿Cuáles son los verdaderos tontos de la historia?
  • La tercera: Una ambición desmedida puede acabar cortando tu fuente de ingresos.
  • La cuarta: y la conclusión más interesante: Podemos estar bien, aun cuando los otros no tengan una buena opinión sobre nosotros. Por lo tanto, lo que importa no es lo que piensan los demás de nosotros, sino lo que uno piensa de sí mismo.

MORALEJA: El verdadero hombre inteligente es el que aparenta ser tonto delante de un tonto que aparenta ser inteligente...

Desconocido

lunes, 28 de junio de 2010

Pensamiento de A. Rogers (1931)


Todo lo que una persona recibe sin haber trabajado para obtenerlo, otra persona deberá haber trabajado para ello, pero sin recibirlo..
El gobierno no puede entregar nada a alguien, si antes no se lo ha quitado a alguna otra persona.
Cuando la mitad de las personas llegan a la conclusión de que ellas no tienen que trabajar porque la otra mitad está obligada a hacerse cargo de ellas, y cuando esta otra mitad se convence de que no vale la pena trabajar porque alguien les quitará lo que han logrado con su esfuerzo, eso... mi querido amigo...

...es el fin de cualquier Nación.


No se puede multiplicar la riqueza dividiéndola”.

Dr. Adrian Rogers, 1931


sábado, 16 de enero de 2010

YO TB SOY LAS HIJASDZP

Yo también soy las hijas de Zapatero. Empiezo dejando las cosas claras por si alguien indaga en mi pasado y dice que defiendo a las hijas de Zapatero por motivos personales. Efectivamente, por una parte me parece magnífico que esas chicas tengan las narices suficientes como para no disfrazarse para ir a visitar al presidente de los Estados Unidos.

Sí han leído bien, "no disfrazarse"; para ellas, ponerse un vestido verde, un bolso, recogerse el pelo y subirse a unos tacones hubiera sido como ir a un carnaval, un atuendo que no tiene nada que ver con su forma de ser ni de pensar. Que alguien haga eso demuestra que tiene una personalidad digna de elogio, algo importante dentro del "aborregamiento" general. Y el hecho de que sus padres no las obliguen a cambiar de atuendo para ir a ver a Obama, pues también me parece un dato a favor de los Zapatero (otro asunto el de pedir que se ahora retiren la foto, cuando posaron para el retrato oficial, eso es absurdo).
Pero esta imagen va más allá de todo esto. Lo… iba a decir increíble, pero no, es lo lógico teniendo en cuenta cómo piensa la mayoría de la población, es que los foros de Internet estén llenos de bromas acerca de no sólo la indumentaria de Laura y Alba sino también de su gordura. Sí, son gordas, vale, ¿y qué? Yo, que fui gorda durante toda mi adolescencia y parte de mi primera juventud y además fui gótica, sé lo cansino que es estar respondiendo a cuestiones trascendentales para la humanidad como "¿se te ha muerto el canario?" o "¿vienes de un velatorio?" y también soy consciente de lo complicado que es ser gordo en la pubertad. A ver, es lógico, todo lo diferente marca, llama la atención. Pero, sinceramente, no he visto nunca que nadie se mofe de una chica que pese 45 kilos. Parece que con los gordos hay inmunidad para lanzar insultos, compararlos con los orcos, con ballenas, con focas… decir que parece que la crisis no afecta a su casa porque deben tener la nevera vacía o que mejor no meterse con ellas porque como te den una patada te matan. ¿Por qué nadie elogia que tienen un par de ovarios para ir así vestidas? Ese gesto dice mucho sobre esas palabras que tanto pronuncian los políticos y que ya se han quedado sin sentido: libertad, inciativa, responsabilidad…

Respecto al protocolo, permitan que diga que me parece que esos vestidos son mucho más elegantes que los repollos con lazo a los que nos tenían acostumbrados las hijas de Bush o la misma Chelsea Clinton. ¿Qué es la elegancia? ¿un traje de chaqueta? ¿unos tacones de 13 centímetros? ¿el rosa por encima del negro?
Desde aquí lanzo una consigna y que se apunte el que quiera ¡todos somos las hijas de Zapatero!

* Silvia Grijalba es escritora y periodista. Escribe en el diario El Mundo y actualmente colabora en el programa Dragolandia de Telemadrid.

sábado, 28 de noviembre de 2009


NO VOLVERÁS A PEGARME


Esta mañana me he levantado y me he mirando en el espejo..
Me asusté de la mujer que tenia ante mis ojos..
No era yo, sino que era la víctima del amor que te tengo, del miedo que me impones, de la cobardia que me tiene dominada.
Te quiero tanto, o te quería, ya ni se lo que siento por ti…

Los niños aun duermen, espero que anoche no hay an oído los golpes secos que me diste para ahogar esa rabia que te inunda.
Yo por si acaso, grité bajito , ahogué mis llantos, el dolor de los golpes y mis lamentos entre las sábanas y las mantas, a tu lado, porque tú lo dices siempre “ sin tí no soy nada, sin tí no soy nadie”
Pero me pregunto que soy a tu lado.
Ya no reconozco a la que vive bajo los moretones, a la que no siente ni alegría , ni pena, a la que ve a sus hijos crecer con la sonrisa de su cara al revés…tampoco reconozco al hombre con el que me acuesto, el que me prometió su amor eterno , el que me dijo que me amaría hasta que la muerte nos separase…

He pensado tantas veces en el modo de separarme de tí,
en el modo de irme lejos, pero no soy capaz, no se distinguir en si no lo hago porque te tengo miedo o porque te quiero.
Es que eres tan diferente a veces, tan cariñoso, cuando me traes las flores,

cuando me dices que soy una tonta, que te pones asi conmigo porque yo no hago las cosas bien. Pero yo no estoy segura de que sea cierto lo que dices, yo creo que tu bebes demasiado, pero prefiero no decírtelo porque te enfadas porque me lo niegas, porque me dices que estoy loca. Y si, es verdad, estoy empezando a volverme loca, y tal vez si no fuera por mis hijos , seria mas fácil morirme en tus manos o en las mías que luchar por vivir.
La familia me pregunta demasiadas veces de que son los moretones de la cara , de los brazos, les miento, les digo que me caigo que soy muy torpe, incluso, le he dicho a los médicos , del hospital al que me llevaste la última vez, que no pongan una denuncia, que tú no tienes la culpa, que la culpa es solo mía… pero ellos no me creen.
Me he planteado irme, se que esa denuncia irá adelante y se que si la saco, si digo que todo es mentira, acabarás matándome delante de mis hijos, y si me voy, tal vez me mates de todos modos, pero al menos me moriré, luchando por lo que quiero, mi vida y mi libertad…
Ya no quiero seguir viendo mi cara lastimada.

Ya no quiero seguir viendo el miedo y el terror en la cara de mis niños.
Ya no quiero seguir teniéndote miedo, tú no eres mas fuerte que yo, sinó que eres mas débil, por eso me pegas, para afianzar tu valor en mi debilidad.



Tú no eres nadie sin mi por eso no me dejas ir, pero yo estoy segura de que puedo salir adelante sin tí y lo voy a intentar.

Autora: Lua en http://lua-divagando.blogspot.com/

domingo, 1 de noviembre de 2009

Eso No es Amor

Si necesitas a alguien para ser feliz... eso no es amor.
ES CARENCIA.

Si tienes celos, inseguridad y haces cualquier cosa por mantener a alguien a tu lado, aún sabiendo que no eres amado ... eso no es amor.
ES FALTA DE AMOR PROPIO.

Si crees que tu vida queda vacía sin esa persona ... no consigues imaginarte solo ... y mantienes una relación que se acabó ... eso no es amor.
ES DEPENDENCIA.

Si piensas que el ser amado te pertenece te sientes dueño y señor de su vida y de su cuerpo... eso no es amor.
ES EGOISMO.

Si no lo deseas ... no te realizas como hombre o mujer con esta persona, prefieres no tener relaciones íntimas con ella, sin embargo sientes agrado al estar a su lado ... eso no es amor.
ES AMISTAD.

Si discuten por cualquier motivo, les falta acuerdo en diversas situaciones, no les gusta hacer las mismas cosas ... pero hay un deseo de estar íntimamente juntos .... eso no es amor.
ES DESEO.

Si tu corazón late más fuerte, el sudor se pone intenso, tu temperatura sube y baja, sólo en pensar en la otra persona ... eso no es amor.
ES PASION.

Ahora, que ya sabes lo que NO ES AMOR, es más fácil analizar lo que pasa contigo y procurar atraer a alguien por la que sientas afecto, deseo, pasión, necesidad , ansiedad ... y que este alguien sienta lo mismo por ti.

martes, 27 de octubre de 2009

La clase media

Clase media
medio rica
medio culta
entre lo que cree ser y lo que es
media una distancia
medio grande
Desde el medio mira medio mal a los negritos
a los ricos
a los sabios
a los locos
a los pobres
Si escucha a un Hitler
medio le gusta
y si habla un Che medio también
En el medio de la nada
medio duda
como todo le atrae (a medias)
analiza hasta la mitad todos los hechos
y (medio confundida) sale a la calle con media cacerola
entonces medio llega a importara los que mandan (medio en las sombras)
a veces, solo a veces, se da cuenta (medio tarde) que la usaron de peón
en un ajedrez que no comprende
y que nunca la convierte en Reina
Así, medio rabiosa
se lamenta (a medias)
de ser el medio del que comen otros
a quienes no alcanzan a entender ni medio.

Autor: Daniel Cézare

jueves, 8 de octubre de 2009

Asunto: ESTAFA en Mercadona




Hola a tod@s:

Cuidado, que no os pase como a mí. Os aviso de una estafa que están realizando estos días en todos los mercadonas de España y en la que están cayendo bastante gente. La hacen en el parking.

Así funciona el timo: dos chicos muy guapos de entre 28 y 30 años se acercan al coche mientras estas colocando en el maletero tus compras del centro comercial. Entonces empiezan a limpiarte el parabrisas con esponjas mientras se mojan aposta sus ajustadas camisas haciendo gala de su musculatura y lanzandote todo tipo de puntas sensuales.


Cuando al final, para darles las gracias, intentas darles una propina ellos renuncian y piden en cambio que los lleves a Plaza España. Si aceptas suben y se sientan en los asientos posteriores. Mientras conduces empiezan a hacerte miles de halagos y comienzan a masajearte, unos masajes tan bien hechos que te es imposible negarte. Cuando llegas a tu destino, uno de ellos, haciéndose el agradecido, se sube en el asiento anterior y te echa un polvo bestial con un arte que te es imposible negarte, mientras el otro, sin darte cuenta te roba la bolsa del pan y los yogures.

Con este ingenioso sistema me han robado la compra el martes, el miércoles, dos veces el jueves, otra vez el sábado y probablemente también mañana por la tarde.


ADIOS ME VOY A COMPRAR!

domingo, 16 de agosto de 2009

La consciencia.

Me gustaría empezar a hablar de la consciencia haciendo una pregunta muy simple: ¿Quién eres? Es esta una pregunta habitual o, al menos, no infrecuente. La respuesta a esta pregunta revelaría muchas cosas sobre el individuo: Así, muchos nos responderán dándonos su nombre y apellidos. Es lo más normal y, sin embargo, no ha respondido a nuestra pregunta; nos ha revelado tan sólo con qué nombre se le conoce. Otros nos hablarán de su carrera. Hay personas que en un santiamén son capaces de relatarte su currículum y su carrera. En este caso seguimos sin saber quién es. Incluso en ambientes más familiares puede que nos hagan una sucinta lista de sus intimidades: personalidad, sueños, pensamientos...

Hay respuestas menos habituales, pero sí más científicas. Algunos biólogos serían capaces de asociar a una persona con un mapa genético, con una impresión retinal, dactilar... con muchas características ineludiblemente propias e irrepetibles. Al menos, en la naturaleza.

Y sin embargo esa respuesta es insatisfactoria. Si yo soy mi mapa genético, impresión dactilar y demás características físicas, cuando fallezca, mi cadáver ¿soy yo? Realmente lo dudo. Personalmente no sé si estaré en uno u otro sitio tras ese momento (aunque estoy seguro que lo descubriré más tarde o más temprano; espero que tarde) pero estoy convencido que mi ser, quién soy, no es ese montón de carne y, sin embargo, tiene mi mapa genético y demás características identificativas.

¿Quién soy realmente? Me viene a la mente la definición irrefutable que da Dios a Moisés: "Yo soy el que soy".

Y me apropio de ella. Y extraigo lo más importante: YO SOY. Soy consciente de que soy, existo. Y esa consciencia define mi ser.

II

Hemos concluido que nuestro ser es nuestra consciencia. De modo que todo intento que hagamos por incrementar nuestro ser debe pasar por incrementar nuestra consciencia.

Y ahí encontramos el primer problema. ¿Cómo incrementar nuestra consciencia? Bien. Sin duda es lo que se pretende en estos escritos y cada uno aportará su opinión, pero independientemente de que queramos dirigir nuestra consciencia en uno u otro sentido, lo primero que hemos de hacer es fortalecerla disminuyendo el grado de inconsciencia.

Porque ese es un hecho que me alarma. Si lo que define el ser es esa consciencia que piensa, siente y existe y no el trozo de carne que realiza acciones o pensamientos programados como un piloto automático... ¿No deberíamos hacer lo posible para que esa consciencia estuviera siempre presente? Observo sin embargo que la existencia de muchos seres humanos consiste precisamente en reducir el grado de consciencia y alcanzar el automatismo. El riesgo de que el inconsciente entre en áreas de la consciencia está continuamente presente. Y no creamos que porque pensamos o razonamos somos conscientes. Del mismo modo podemos pensar o razonar de modo automático.

Fíjate en el entorno que te rodea. Pero ahora fíjate bien. Los colores, las formas. Los olores, los sonidos, las sensaciones... Tu consciencia pasa el día adormecida. ¿Eres capaz de decir cuántos botones tiene la camisa que llevas puesta? ¿Y los últimos diez libros que has leído? Bueno, quizá pensemos que eso entra en la capacidad de observación y no tanto en las capacidades de la mente, pero cada instante se producen un número de experiencias sensoriales casi infinito. ¿Sientes algo? Probablemente no. Y sin embargo la ropa que llevas toca en miles de puntos de tu piel. ¿No los notas? Del mismo modo en tu mente se están produciendo infinitos procesos. ¿Acaso estas palabras no están compuestas de letras, acaso el reconocimiento de cada una no es un recuerdo instantáneo, acaso esos recuerdos no asocian otros? ¿Y esos otros más? ¿Y no estás procesando cada reacción sensorial de tu organismo?

Y al igual que preguntaba del mundo material ¿Eres consciente de todo ello? En todo el día, ¿Has sido consciente del universo que te rodeaba y del que habita en tu mente, o has sido un mero receptor de reacciones químicas perfectamente clasificables y emisor de respuestas preprogamadas? Hoy... ¿Has sido consciente? ¿Cuánto tiempo? ¿Y ayer?


El tiempo se acaba.

El día en que adquiriste la conciencia se creó un Dios. Un ser que afirma: YO SOY. Cree en él. Adórale. Tenle presente, porque cuando desaparece, dejas de existir. Aunque tu corazón lata. Aunque tu cerebro razone.

Sé consciente.

Sé.

domingo, 22 de febrero de 2009

de Arturo Pérez-Reverte

AMOR GAY


Nunca antes me había fijado en la cantidad de parejas homosexuales que se ven paseando por Venecia. Los encuentras caminado por los puentes, a la orilla de los canales, cenando en los pequeños restaurantes del casco viejo. No suele tratarse de dúos espectaculares, sino todo lo contrario: gente discreta, tranquila, a menudo con aspecto educado.

Mirando a los demás aprendes cantidad de cosas, y en el caso de estas parejas siempre me encanta sorprender sus gestos comedidos de confianza o afecto, el reparto convencional de roles que suele darse entre uno y otro, la ternura contenida que a menudo sientes flotar entre ellos, en su inmovilidad, en sus silencios.

Pensaba en todo eso el otro día, a bordo del vaporetto que cubre el trayecto de San Marcos al Lido. Sobre la laguna soplaba un viento helado, los pasajeros íbamos encogidos de frío, y en un banco de la embarcación había una pareja, hombre y hombre, cuarentones, tranquilos.

Se sentaban muy juntos, apoyado discretamente un hombro en el del compañero, en un intento de darse calor. Iban quietos y callados, mirando el agua verdegris y el cielo color ceniza. Y en un momento determinado, cuando el barco hizo un movimiento y la luz y la gama de grises del paisaje se combinaron de pronto con extraordinaria belleza, los vi cambiar una sonrisa rápida, fugaz, parecida a un beso o una caricia.

Parecían felices. Dos tipos con suerte, pensé. Aunque sea dentro de lo que cabe. Porque viéndolos allí, en aquella tarde glacial, a bordo del vaporetto que los llevaba a través de la laguna de esa ciudad cosmopolita, tolerante y sabia, pensé cuántas horas amargas no estarían siendo vengadas en ese momento por aquella sonrisa.

Largas adolescencias dando vueltas por los parques o los cines para descubrir el sexo, mientras otros jóvenes se enamoraban, escribían poemas o bailaban abrazados en las fiestas del Instituto. Noches de echarse a la calle soñando con un príncipe azul de la misma edad, para volver de madrugada, hechos una mierda, llenos de asco y de soledad.

La imposibilidad de decirle a un hombre que tiene los ojos bonitos, o una hermosa voz, porque, en vez de dar las gracias o sonreír, lo más probable es que le parta a uno la cara.

Y cuando apetece salir, conocer, hablar, enamorarse o lo que sea, en vez de un café o un bar, verse condenado de por vida a los locales de ambiente, las madrugadas entre cuerpos Danone empastillados, reinonas escandalosas y drag queens de vía estrecha. Salvo que alguno -muchos- lo tenga mal asumido y se autoconfine a la alternativa cutre de la sauna, la sala X, la revista de contactos y la sordidez del urinario público.

A veces pienso en lo afortunado, o lo sólido, o lo entero, que debe de ser un homosexual que consigue llegar a los cuarenta sin odiar desaforadamente a esta sociedad hipócrita, obsesionada por averiguar, juzgar y condenar con quién se mete, o no se mete, en la cama.

Envidio la ecuanimidad, la sangre fría, de quien puede mantenerse sereno y seguir viviendo como si tal cosa, sin rencor, a lo suyo, en vez de echarse a la calle a volarle los huevos a la gente que por activa o por pasiva ha destrozado su vida, y sigue destrozando la de los chicos de catorce o quince años que a diario, todavía hoy, siguen teniéndolo igual que él lo tuvo: las mismas angustias, los mismos chistes de maricones en la tele, el mismo desprecio alrededor, la misma soledad y la misma amargura.

Envidio la lucidez y la calma de quienes, a pesar de todo, se mantienen fieles a sí mismos, sin estridencias pero también sin complejos, seres humanos por encima de todo. Gente que en tiempos como éstos, cuando todo el mundo, partidos, comunidades, grupos sociales, reivindica sus correspondientes deudas históricas, podría argumentar, con más derecho que muchos, la deuda impagada de tantos años de adolescencia perdidos, tantos golpes y vejaciones sufridas sin haber cometido jamás delito alguno, tanta rechifla y tanta afrenta grosera infligida por gentuza que, no ya en lo intelectual, sino en lo puramente humano, se encuentra a un nivel abyecto, muy por debajo del suyo.

Pensaba en todo eso mientras el barquito cruzaba la laguna y la pareja se mantenía inmóvil, el uno contra el otro, hombro con hombro. Y antes de volver a lo mío y olvidarlos, me pregunté cuantos fantasmas atormentados, cuántas infelices almas errantes no habrían dado cualquier cosa, incluso la vida, por estar en su lugar. Por estar allí, en Venecia, dándose calor en aquella fría tarde de sus vidas.



martes, 10 de febrero de 2009

No hagas caso del rumor. No seas tú mismo un instrumento para crear el caos. Tratemos de construir, no de destruir

Imagínese usted un pueblo muy pequeño donde hay una señora vieja que tiene dos hijos, uno de 17 y una hija de 14. Está sirviéndoles el desayuno y tiene una expresión de preocupación. Los hijos le preguntan qué le pasa y ella les responde: No sé, pero he amanecido con el presentimiento de que algo muy grave va a sucederle a este pueblo´.

El hijo se va a jugar al billar, y en el momento en que va a tirar una carambola sencillísima, el otro jugador le dice: Te apuesto un peso a que no la haces´. Todos se ríen. El se ríe. Tira la carambola y no la hace. Paga su peso y todos le preguntan qué pasó, si era una carambola sencilla Y él contesta: `es cierto, pero me ha quedado la preocupación de una cosa que me dijo mi madre esta mañana sobre algo grave que va a suceder a este pueblo´. Todos se ríen de él, y el que se ha ganado su peso regresa a su casa, donde está con su mama, o una nieta o en fin, cualquier pariente, feliz con su peso dice y comenta: Le gané este peso a Dámaso en la forma más sencilla porque es un tonto.

-¿Y porqué es un tonto?

-Porque no pudo hacer una carambola sencillísima estorbado con la idea de que su mamá amaneció hoy con la idea de que algo muy grave va a suceder en este pueblo. Y su madre le dice: No te burles de los presentimientos de los viejos porque a veces salen. Una pariente oye esto y va a comprar carne. Ella le dice alcarnicero: `Déme un kilo de carne´ , y en el momento que la está cortando, le dice: Mejor córteme dos, porque andan diciendo que algo grave va a pasar y lo mejor es estar preparado´. El carnicero despacha su carne y cuando llega otra señora a comprar un kilo de carne, le dice: `mejor lleve dos porque hasta aquí llega la gente diciendo que algo muy grave va a pasar, y se están preparando y comprando cosas´. Entonces la vieja responde: `Tengo varios hijos, mejor déme cuatro kilos...´ Se lleva los cuatro kilos, y para no hacer largo el cuento, diré que el carnicero en media hora agota la carne, mata a otra vaca, se vende toda y se va esparciendo el rumor. Llega el momento en que todo el mundo en el pueblo, está esperando que pase algo. Se paralizan las actividades y de pronto a las dos de la tarde. Alguien dice:

-¿Se ha dado cuenta del calor que está haciendo?

-¡Pero si en este pueblo siempre ha hecho calor! Tanto calor que es un pueblo donde los músicos tenían instrumentos remendados con brea y tocaban siempre a la sombra porque si tocaban al sol se les caían a pedazos.

-Sin embargo -dice uno-, a esta hora nunca ha hecho tanto calor.

-Pero a las dos de la tarde es cuando hace más calor.

-Sí, pero no tanto calor como ahora. Al pueblo desierto, a la plaza desierta, baja de pronto un pajarito y se corre la voz:`Hay un pajarito en la plaza´. Y viene todo el mundo espantado a ver el pajarito.

-Pero señores, siempre ha habido pajaritos que bajan.

-Sí, pero nunca a esta hora. Llega un momento de tal tensión para los habitantes del pueblo, que todos están desesperados por irse y no tienen el valor de hacerlo.

-Yo sí soy muy macho -grita uno-. Yo me voy. Agarra sus muebles, sus hijos, sus animales, los mete en una carreta y atraviesa la calle central donde todo el pueblo lo ve. Hasta que todos dicen: `Si este se atreve, pues nosotros también nos vamos´. Y empiezan a desmantelar literalmente el pueblo. Se llevan las cosas, los animales, todo. Y uno de los últimos que abandona el pueblo, dice: `Que no venga la desgracia a caer sobre lo que queda de nuestra casa´, y entonces la incendia y otros incendian también sus casas. Huyen en un tremendo y verdadero pánico, como en un éxodo de guerra, y en medio de ellos va la señora que tuvo el presagio, le dice a su hijo que está a su lado: `¿Vio m´ijo, que algo muy grave iba a suceder en este pueblo?´

ESTO SE LLAMA PROFECÍA AUTO-CUMPLIDA. No hagas caso del rumor. No seas tú mismo un instrumento para crear el caos. Tratemos de construir, no de destruir.

LA CRISIS ECONOMICA ESTARÁ UN TIEMPO, PERO LOS UNICOS QUE LA AFRONTAREMOS Y SOLUCIONAREMOS ESTAMOS EN ESTE PLANETA, PON TU GRANITO DE ARENA HACIENDO CADA DIA MEJOR TUS LABORES, NO IMPORTA SI TU SUELDO ES MENOS O NADA, SAQUEMOS ESTO ADELANTE Y VALOREMOS LA EXPERIENCIA QUE A ESTA GENERACION NOS ESTA TOCANDO VIVIR. Y CADA VEZ QUE ESCUCHES QUE ESTAMOS EN CRISIS ECONOMICA RECUERDA QUE EL RUMOR SE HA HECHO CADA VEZ MAS GRANDE Y QUE QUIZA NO ES UN MAR DE PROBLEMAS SINO UN CHARCO POR BRINCAR.


"Sólo se ve bien con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos"

miércoles, 24 de diciembre de 2008

Irena Sandler, una heroína anónima

En un mundo en el que las desgracias se ceban en el día a día de los telediarios en forma de tornados, de tormentas, de asesinatos, de accidentes, de violaciones y secuestros, a veces nos entra un soplo de aire fresco por la pequeña pantalla que nos ayuda a comprender mejor el sentido de la vida; a saber que a pesar de tanto mal, existe el bien supremo, y que hay gente capaz de dar su vida por la de los demás.
Hoy ese soplo tiene un nombre propio: Irena Sandler. Desgraciadamente ha tenido que ser su muerte a los 97 años la que ha destapado la historia de su magnífica vida. Una vida sacrificada que salvó a 2.500 niños de morir en manos de los nazis durante la Segunda Guerra Mundial.
Los héroes ni nacen ni se hacen, solamente actúan, desde las sombras, sin esperar nada a cambio, porque sus conciencias así se lo dictan; ella simplemente “hizo lo que tenía que hacer, nada más”, según sus palabras. Y en aquel momento de su vida supo que aquellos niños necesitaban de su ayuda… y actuó.
Corría el año 1939; eran los años en que Hitler y su Alemania parecían imparables. Como su ambición imperial. Uno tras otro, los países iban doblando su rodilla ante el poder devastador de su ejército; las blitzkrieg, o guerras relámpagos imponían el nuevo orden mientras los aliados se miraban sin decidirse a actuar. Aquel año, Alemania invadió Polonia, donde trabajaba una joven en unos comedores sociales. Fue en esos comedores donde aquella joven, que respondía al nombre de Irena Sandler, empezó a realizar sus primeras acciones que ya dejaban vislumbrar esa estrella mágica por la que están tocados los héroes. En un ambiente antisemita y cargado de odios y tensiones, Irena comenzó a darle comida y dinero a familias judías perseguidas y a inscribirlos como católicos para evitarles la detención.
Durante tres años ayudó como pudo; sin embargo, el poder de la Wermacht, auspiciado por sus victorias por toda Europa, no hacía sino aumentar la opresión sobre los judíos. 1942 fue un año trágico en la historia de Polonia. En Varsovia se construyó un guetto en el que se apartó, como apestados, a todos los judíos. Tras aquellas murallas murieron, de las maneras más indignas y terribles, cientos, miles de judíos, sin ayuda, solos, olvidados por el mundo que seguía sin despertar ante la cruel barbarie de los delirios de grandeza de Hitler.
Y es en momentos así cuando de las sombras siempre surgen héroes sin nombre capaces de entregarse por los débiles, por los necesitados. Es en momentos así cuando se demuestra que el Bien Supremo, en mayúsculas, existe, como antítesis al Mal Supremo. Y ese Bien Supremo en aquel momento era Irena Sandler.
Contaba Irena, anciana ya, en su Varsovia natal, que su padre le enseñó que las gentes son buenas o malas en función de sus actos y no de lo que tienen; por eso, le decía, “ayuda siempre que puedas al necesitado”. Luchó hasta que consiguió un pase para el guetto del departamento de Epidemiología y así comenzó su labor humanitaria entrando alimentos y medicina y dándoselo a escondidas a los hambrientos y enfermos. Ella, que no era judía, se colocaba cada día sobre su pecho la Estrella de David para poder entrar y no levantar sospechas. Sin embargo, el guetto se llenaba cada día más, y los enfermos y necesitados se multiplicaban; y, por otro lado, estaban los niños, que le rompían el corazón. Ellos eran el futuro, y decidió que era a ellos a los que intentaría ayudar de la manera más insospechada: sacándolos del guetto.
Cada día prometía a sus padres que los sacaría sano y salvo y que los llevaría a lugares donde los nazis no los descubrirían. Y así, comenzó esa difícil y peligrosa tarea. Utilizó los medios más extraños y variados: los sacó en ataúdes; los escondió entre las basuras; abrió pasadizos secretos; les dio pases de salidas falsos aduciendo que tenían enfermedades contagiosas… Y de todos los niños que iba sacando guardaba sus identidades verdaderas en frascos y latas que enterraba en el jardín de la casa de su vecino.
Pero en un espacio tan cerrado, y con el control férreo que ejercía la Gestapo no era raro que tarde o temprano la atraparan. Fueron varios meses los que estuvo encerrada por los nazis, quienes la torturaron para que diera los nombres de aquellos niños y su localización; le rompieron ambas piernas; le rompieron los pies; al maltrato físico se unía el psicológico, pero Irena Sandler, fiel a aquellas enseñanzas de su padre, se mantuvo firme y jamás dijo una palabra. Finalmente, la sentenciaron a muerte. Pero por suerte, la Resistencia finalmente intervino. No podían dejar que aquella mujer que guardaba un secreto tan preciado, que sólo ella sabía, muriera. Y así, compraron al guarda que la custodiaba.
Irena Sandler pudo escapar de su prisión y con la ayuda de la Resistencia huyó del país, no sin antes decirles a éstos la localización exacta de todos aquellos botes y latas donde se escondían los nombres de los niños salvados y donde estaban ocultos cada uno. Cuando se desenterraron, una vez acabada la Guerra y abandonado el guetto, se encontraron 2.500 latas y botes con los nombres de los 2.500 niños a los que Irena Sandler había ayudado a escapar de aquel maldito lugar.
Ayer, Irena al fin pudo descansar en paz. Pero tras de sí dejó un inmenso legado, y la más bonita y edificante historia que se pueda oír. No dudo que habrá muchísimos más héroes secretos como ella, pero ojalá con más frecuencia pudiéramos oír del ejemplo de estas personas para comprender que el mundo no es sólo envidias y males, y que en el fondo, siempre está esa chispa de Humanidad que todos deberíamos encontrar en nosotros mismos.

viernes, 19 de diciembre de 2008

DECALOGO PARA SALIR DEL ARMARIO

1. No hacer una catástrofe del asunto.No puedes saber la reacción que va a tener la gente una vez que 'salgas del armario'. La reacción puede ser buena o mala, pero tú no eres dios y no puedes conocerla previamente. La gente muchas veces sorprende: puede que se encuentre enfadada o avergonzada, pero también caben reacciones de sorpresa, de orgullo por tener un hijo, hermano, o amigo gay o lesbiana, e incluso el alivio de que por fin los hagas partícipes de algo que intuían..
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2.- Realiza una prueba.Prepara una situación relativamente 'manejable' que te sirva de referencia para futuras 'salidas'. Por ejemplo, una buena forma es 'salir' a tu mejor amigo o amiga. Creo que no tiene sentido mantener una amistad profunda si no se comparte una parte tan importante de tu vida, por lo que tal vez merezca la pena empezar por ahí. Además, el amigo puede servir como un pilar o apoyo fundamental para futuras 'salidas'. Díle que tienes que quedar para contarle un aspecto esencial y a la vez complicado de tu vida (o de tu sexualidad) que deseas compartir con él o ella (así se hará una idea de por dónde vas). Observa su reacción. Si se muestra receptivo y con ganas de conocerlo, continúa. Si se muestra esquivo o trata de evitar la situación, tal vez merezca la pena intentar con otra persona (¡o incluso cambiar de amigos!).

3.- Observa las reacciones de los demás.Si la gente reacciona airadamente o de manera agresiva, o no desea escuchar lo que estás contando, no continúes. Están en su derecho de no querer escuchar. Sobre todo, no te pongas a su nivel. Si gritan no grites, si se alteran y se encolerizan, no hagas lo mismo. Gritar no es una buena manera de mantener la mente clara y firme, que es precisamente lo que necesitas en un momento así.

4.- ¿Familia o amigos primero?Es una decisión personal. Hay quien ha empezado por su mejor amigo porque ha entendido que, de otro modo, la amistad no tendría valor, al ser insincera. Pero también conozco a gente que empezó por su familia, porque ha entendido que los que lo han traído al mundo debían estar en mejores condiciones de comprenderlo y aceptarlo. Otros lo hicieron con un hermano o hermana que después ayudaron cuando llegó el momento de contárselo a los padres.

5.- ¿Cómo sacar el tema?Ejem... Parece complicado ¿verdad? Pero puedo darte varias opciones. Puedes plantearlo como te he dicho antes, como algo más o menos formal... 'Tenemos que hablar de algo importante'... pero en la mayoría de los casos que conozco ha surgido 'espontáneamente'. Por ejemplo, una amiga se lo contó a su madre a raiz de un programa de tv. En el programa salían dos lesbianas contando su vida y su madre hizo el típico comentario de: 'mira estas dos... menos mal que tú no eres tortillera... porque tú no eres... ¿verdad?...' El silencio de la respuesta actuó como la chispa de una conversación difícil pero muy fructífera.

6.- ¿A quiénes debo contárselo?En esto no puedo responderte. Cada cual ha de diseñarse la vida que, como gay, desea tener. Tengo amigos que sólo se lo han contado a su hermana. Otros a familiares y amigos pero mantienen su vida laboral completamente 'en el armario'. Y finalmente sólo unos pocos han salido en todas las esferas de la vida...También he de decirte que tu seguridad es lo primero, y es necesario aplicar el sentido común. Por ejemplo, si entre tus amigos cuentas cabezas rapados, ejem..., no creo que sea muy buena idea contarle tus preferencias sexuales. Además, aunque las cosas están cambiando, los sentimientos homófobos siguen existiendo. Hay veces en que conviene 'pasar por' heterosexual, sobre todo en aquellos casos en que pudiera peligrar tu integridad física o tu propia vida. Como dice mi madre, todos los héroes están enterrados...

7.- Ayuda. Si necesitas ayuda búscala y pídela. Has dado ya un paso interesándote por el contenido de esta mini guía, pero tal vez requieras ayuda profesional. En la red aparecen listados de las asociaciones gays más representativas. Todas ellas suelen tener consultorios o asesorías psicológicas que, en un momento dado, pueden ser de una inestimable ayuda, más que nada porque están acostumbradas a ver estos temas un día sí y el otro... ¡también!. Si no tienes una cerca, hay teléfonos de información (por ejemplo, el infogay) donde te pueden aconsejar. Te podría decir también que fueras a un psicólogo si lo necesitas, pero sería bueno que te informaras antes de la opinión del mismo acerca de la homosexualidad, no vaya a ser que intente 'curarte' (salvo, claro está, que tú creas que tiene 'cura').También hay algunos libros que pueden ser de autoayuda, aunque la mayoría están en inglés y no están traducidos. Terry Sanderson (The other way press) tiene títulos muy buenos y trata muchos problemas de la vida gay, desde la salida del armario hasta cómo hacer que las relaciones gays funcionen. De hecho, me he inspirado en uno de sus libros ('Assertively Gay: how to build gay self-esteem') para algunas partes de este mensaje. Y ya sabes que en internet... hay de todo.Otros libros que podrían serte de utilidad son los que tratan de elevar la autoestima o mejorar tu vida psicológica en general, como 'Tus zonas erróneas' de Dyer.También puedes 'chatear' o explicar tu caso en un grupo de noticias, especialmente en es.charla.gay-lesbiana. Comunicar y sacar lo que tienes dentro siempre ayuda. El anonimato puede contribuir a que lo hagas sin tapujos.

8.- Motivos.Examina los motivos que tienes para 'salir del armario'. Saber por qué quieres hacer las cosas puede ser de gran ayuda. Con ello quiero decir que no es lo mismo 'salir' a tus padres porque quieres reprocharles o culparles de algo, que hacerlo porque deseas mejorar tu relación con ellos. Lo mismo puede decirse de tus amigos.Sobre todo TÓMATE TU TIEMPO. Supongo que has esperado mucho hasta llegar a esta situación. A todo gay le llega antes o después 'esa necesidad' de tener que agarrar su vida por los cuernos y hacer algo en lo que respecta a su sexualidad. No pasa nada por esperar unos días, unas semanas o incluso algunos meses más, pensando acerca de uno mismo y acerca de todos los riesgos, pros y contras que puede conllevar el adoptar determinadas decisiones. Sobre todo es importante que te sientes a pensar acerca de lo que puede ocurrir llegada la situación, a fin de estar 'preparado' (para lo bueno y para lo malo) teniendo presente que es absurdo e inútil preocuparse por las cosas que no puedes controlar (como el comportamiento que vayan a tener los demás).

9.- Llegado el momento.Como comprenderás, no puedo responder a esa pregunta. Cada persona es un mundo, y cada 'salida' es distinta. Depende de tu edad y circunstancias. Sin embargo, algunas personas, como dice Terry Sanders, se han encontrado con las siguientes respuestas:
a) 'Nos dices esto para hacernos daño'Ante esta situación ayuda el saber los motivos por los que lo haces. Si éstos son sinceros y basados en el amor, la mayoría de la gente debería estar en condiciones de comprender el dolor por el que estás pasando (al menos con el tiempo). Si no lo hacen, a lo mejor son ellos los que deberían pedir ayuda.
b) 'Seguro que es sólo una fase. Se te pasará cuando conozcas a la chica adecuada.'De ti depende rebatir este argumento y dejar claro que no aceptas lo de la 'fase' y que no es algo pasajero. A veces conviene una cierta firmeza y convencimiento.
c) '¡Ay Señor! ¿qué hemos hecho mal? ¿en qué nos hemos equivocado, Dios mío?'Trata de ser responsable del hecho de ser gay. Hay tantas teorías acerca de las causas de la homosexualidad como autores consultados. Ya sabes: desde el padre ausente hasta la genética. Conocer unas cuantas y dejar claro que no se saben las causas concretas, puede evitar que tus padres se culpen de algo por lo que no deberían culparse.
d) 'Cogerás el SIDA'Ejem... Tus padres y amigos pueden ser informados y educados de la misma forma en que ellos lo han hecho contigo. Es un buen momento para consultar el 'cómo tener sexo seguro' o las estadísticas de contagios del VIH. Quien controla la información controla el mundo...
e) 'Es un pecado... es antinatura... irás al infierno'Pues sí... aún se escuchan cosas de este estilo, por muy cercanos que estemos del tercer milenio. Ante ello, el conocimiento es siempre la solución. Si eres creyente y tu religión se opone a la homosexualidad, hay grupos religiosos que intentan ofrecer apoyo espiritual e interpretaciones modernas acerca de la supuesta prohibición de la homofilia.
f) 'No podemos entenderlo. No nos cabe en la cabeza que dos hombres puedan hacer ESO'Es, tal vez, algo contra lo que tú no puedes hacer nada, pues se trata de sentimientos y prejuicios, fruto del adoctrinamiento de años... Para que te hagas una idea es como si tú te realizaras una representación de tus padres haciendo el amor de manera 'salvaje'. Parece que cuesta hacerse a la idea, ¿no?.Y es que la homosexualidad es parte de lo que tú eres, pero también una parte muy íntima y secreta de tu persona. Igual que no darías detalles de tus relaciones si éstas fueran heterosexuales, no tienes por qué darlos de tus relaciones homosexuales. Eso queda para la privacidad de cada persona (al menos, desde mi punto de vista... cada cual sabe lo que es su intimidad).Lo único que puedes hacer es intentar desmontar sus demonios acerca de la homosexualidad, aportando claridad e imágenes positivas: desde la infinita lista de gays a lo largo de la historia hasta alguna de las películas modernas que abordan el tema de manera desenfadada y sin hacer un drama del asunto. También suele haber grupos de apoyo a padres en las asociaciones.Recuerda que si no aceptan... en último término es cosa SUYA. Les corresponde a ELLOS cambiar su visión. No a ti.

10.- SUERTE

lunes, 24 de noviembre de 2008

Historia de Estados Unidos en 3 minutos

Ellos también pueden

Y mientras los escuchaba, me di cuenta de que el bus avanzaba marcha atrás

El que acelera el paso descubre la nostalgia
el que se queda en el momento se queda
mas el que decide crecer conservando al niño
avanza hacia atrás recuperando su inicio
y los recuerdos que traspasan el ombligo
Si de verdad quieres crecer y no envejecer
recuerda que el juego es el principio de todo
y recuerda que ser parte es el único modo
pero es necesario que recuerdes ante todo
que sin arrugas nunca encontrarás el modo
de retomar las huellas para no envejecer…